Cámaras de seguridad derribadas, millonarias pérdidas y un fuerte operativo policial marcaron los desmanes tras el partido del DIM. Las autoridades buscan individualizar a todos los responsables.
Momentos de tensión y caos se vivieron en el estadio Estadio Atanasio Girardot luego de los disturbios protagonizados por varios hinchas tras el encuentro del Deportivo Independiente Medellín.
De acuerdo con el balance preliminar de las autoridades, los desmanes dejaron 113 sillas dañadas, cámaras de seguridad derribadas y múltiples afectaciones en diferentes zonas del escenario deportivo. Las pérdidas económicas podrían derivar en una millonaria multa para el club antioqueño.
Durante la intervención fueron capturadas nueve personas, entre ellas ocho mayores de edad judicializados y un menor de edad aprehendido. Según las autoridades, el objetivo principal de la investigación es individualizar plenamente a cada una de las personas que participaron en los actos vandálicos.
Para controlar la situación fue necesaria la intervención de cerca de 700 uniformados de la Policía Metropolitana, quienes realizaron operativos dentro y fuera del estadio para restablecer el orden público.
Las autoridades avanzan en la revisión de cámaras de seguridad y material audiovisual para identificar a más responsables de los disturbios, mientras se evalúan las sanciones deportivas y económicas que podrían imponerse tras los hechos.